LA CHISPA QUE ENCENDIÓ MI PASIÓN POR LA GASTRONOMÍA  

Siempre me ha seducido la belleza visual, la estética en sus diversas manifestaciones. Desde niña, me perdía en las formas, colores y texturas del mundo que me rodeaba. Los lápices de colores, las pinturas, los lápices y pinceles fueron mis primeras herramientas para manifestar a través de dibujos todo aquello que me emocionaba.

Naturalmente mi vocabulario vista  me llevó a convertirme en diseñadora gráfica y fotógrafa, profesiones que me permiten plasmar mi creatividad en imágenes que impactan y comunican. 

Sin embargo, en mi búsqueda por la estética, algo me faltaba. Anhelaba una forma de expresión más arraigada a mis costumbres familiares, que conectara con mis sentidos de una manera más profunda. Y entonces, un día, la encontré en la gastronomía. 

Fue durante mis viajes a las islas del Caribe. En donde practicaba la pesca y disfrutaba del paisaje paradisíaco de azules turquesas y luz brillante por el sol. Recorría las calles estrechas, rodeadas de vegetación de cada isla, cuando el aroma a algunas especias me detuvo en seco. Tomé algunas semillas de nuez moscada y las guardé en mi bolso. Luego fui a un mercado popular, al llegar me encontré con una explosión de aromas, colores y texturas: Especias de cada isla, desde nuez moscada, pimienta de Jamaica, jengibre, canela y curris, frutas tropicales como cocos, sandias, bananas, aguacates, parchitas, naranjas y hermosas hortalizas, vegetales y verduras. Era un festín para los ojos y el olfato. Ahí descubrí la emoción que me producía solo pensar en hacer alguna deliciosa receta con la pesca del día y los ingredientes de las islas. Me di cuenta de que la comida era mucho más que simple sustento; era una forma de arte, una expresión cultural, un viaje a través de los sentidos. 

De vuelta a casa, inspirada por mi experiencia en cada uno de mis viajes, comencé a cocinar con la pasión que siento cuando algo me estimula. Experimentaba con recetas, combinaba sabores y texturas, y creaba platos que eran tan bellos como deliciosos, los ilustraba y escribía en mis cuadernos que aún atesoro, con historias del sitio donde lo aprendí hacer o la persona que me lo enseñó.  

Simultáneamente, mientras ejercía mi profesión como directora creativa y diseñadora, me contrataron para llevar a cabo campañas en las que siempre había una relación cercana con la gastronomía, bien sea el lanzamiento de un whisky o la campaña de una marca de chocolate. 

En 2006, decidí crear un blog para compartir mi pasión por la gastronomía con el mundo. “El Gusto es Mío” se convirtió en mi lienzo, un espacio donde podía expresar mi creatividad a través de recetas, fotografías y narraciones que contaban las historias detrás de cada plato o experiencia gastronómica. Transformándose en una referencia en blogs de habla hispana.  

A través de mi blog, he conectado con personas de todo el mundo que comparten mi amor por la buena comida. He aprendido sobre diferentes culturas y tradiciones culinarias, y he expandido mi conocimiento y habilidades en la cocina y en el vino.  

Escribir sobre gastronomía me ha permitido combinar mis dos grandes pasiones: la estética y la experiencia sensorial. Mi blog es un reflejo de mi viaje personal, una celebración de la belleza, el sabor y la cultura de la comida. 

En este viaje culinario, he encontrado una forma de expresión que llena mi vida de satisfacción y me conecta con el mundo de una manera profunda y significativa. 

Te invito a unirte a mí en esta aventura gastronómica. ¡Exploremos juntos los sabores y colores del mundo!

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